Actualmente vivimos en un mundo lleno de estímulo, distractores y  exigencias. Un mundo que nos demanda ser mejores personas, tener más habilidades, desarrollar nuevas aptitudes y aprender  a hacer las cosas rápido.

Por esta razón, en los últimos años se ha dado tanto énfasis en lo importante que es la estimulación temprana, la alimentación saludable, ejercicio, entre otras.

La pregunta radica en: ¿Qué necesito para que mi hijo logre tener todas las habilidades y encajar en el mundo moderno?

La principal recomendación es cuidar su alimentación durante su desarrollo. Esto significa que para que mi bebe crezca, avance y aprenda necesita tener una alimentación adecuada. Esto hace énfasis en la importancia del agua en los niños.  El agua pura tiene muchos beneficios ya hace que el bebe esté más hidratado y que su organizo funcione correctamente. A medida que nuestro hijo toma mayor cantidad de agua,  su cuerpo elimina mejor el exceso de solutos (sodio, potasio, nitrógeno), regula la temperatura corporal y evita las fricciones en las articulaciones.

Por esta razón, la base de la estimulación temprana a nivel alimenticio es el agua.  El bebé necesita estar lo suficientemente hidratado ya que esto lo ayuda a  aprender distintas habilidades y destrezas desde temprana edad promoviendo la educación, el vínculo y la socialización a través del juego.

La estimulación temprana tiene como objetivos estimular el área psicomotora, fomentar la confianza, seguridad y autoestima alta, generar independencia, potencializar la socialización, desarrollar habilidades de pensamiento e integrar el área sensorial.

De esta forma los programas de estimulación temprana funcionan mejor y tienen mejores resultados cuando nuestro hijo está alimentado, descansado e hidratado. Todo esto integrado promueve un desarrollo emocional sano y crea sentimientos de pertenencia y aceptación a lo largo del tiempo.