El comienzo de un nuevo año es un gran reto para todos, una mezcla de alegría por las nuevas posibilidades, satisfacción por lo que fue e incertidumbre por lo que vendrá. Siempre planteándonos nuevas metas con mucho positivismo y expectativas altas sobre lo que será.

En cuanto se trata de los hijos, ellos también comparten esta alegría con sus padres, en menor o mayor proporción. Para ellos representa el regreso a clases, las rutinas, las actividades extracurriculares, los amigos y demás. Los niños están preparados física y emocionalmente para responder a las demandas escolares y sociales, pero muchas veces hay que tomar en cuenta sus necesidades en relación a la edad y el temperamento.  Con esto me refiero a que muchas veces ellos se sienten cansados o presionados por cumplir todas las expectativas que imponemos y nos olvidamos que muchas veces ellos necesitan un poco mas de tiempo y dirección para realizar las cosas.

Tus hijos están aprendiendo a identificar sus emociones, a regularlas para luego poder expresarlas. En algunos momentos no saben como hacerlo y por lo tanto lo manifiestan de diferentes maneras como por ejemplo: con berrinches, con actitud retadora, siendo agresivos o incluso hasta enfermándose. Todas estas conductas tienen un significado en los niños, nos están tratando de comunicar como se sienten. Por esta razón, debes tomar en cuenta su lenguaje no verbal,sus gestos, su mirada y las expresiones en su cara.

Cuando tu hijo no esta respondiendo como tu esperas, muchas veces es importante reflexionar sobre la forma en que le estas pidiendo las cosas, el tono de voz que utilizas y si estas tomando en cuenta sus necesidades. Para esto, puedes plantearte las siguientes preguntas: ¿Estoy reconociendo lo que él esta sintiendo en ese momento?, ¿Será que necesita un poco mas de tiempo hacerlo?, ¿Será esta la mejor manera para pedírselo?, ¿Necesitará comprender mas por qué es importante lo que le estoy pidiendo?. Este tipo de preguntas te darán un parámetro distinto para poder manejar la situación.

Estos  elementos son necesarios, a pesar que tu eres la autoridad, vale la pena ponerse en sus zapatos y comprenderlos. Un niño va a responder con mas habilidad si siente que aporta algo a su entorno. Un elemento importante es substituir la palabra “tienes” por “necesito”. “Tienes” resulta ser un mandato u obligación. En cambio, usar la palabra  “necesitas”, le da al niño un aporte y una participación positiva.

Por ejemplo: “Tienes que guardar tus juguetes”, “Tienes que comerte toda la comida”, “Tienes que hacer caso” Por: “Necesito que guardes tus juguetes”, “Necesito que te comas toda la comida”, “Necesito que hagas caso”. Tu hijo/a responderá mas rápido ante esta consigna, la manera en que lo planteas genera una reacción mas adaptativa.

Por lo tanto, tu hijo/a tiene derecho a ser escuchado y a que sus sentimientos sean validados. Es importante que se sienta considerado y comprendido; que sienta que es importante y que sí puede. Sobretodo, necesita sentir que confías en su habilidad, que conoces sus capacidades y que eres incondicional.

Sin importar la edad que tenga, recuerda transmitirle en calidad, cantidad y constancia  reconocimiento, afecto, apoyo, guía y contención.