La estimulación oportuna, mejor conocida como la estimulación temprana, tiene múltiples funciones relevantes e importantes en el desarrollo de los niños. Escuchamos por muchos lados sobre el tema, solo que muchas veces no sabemos o entendemos como esto puede cultivar niños confiados y seguros de sí mismos.

La base de la autoestima de un niño y su capacidad para relacionarse con las personas depende del apego que tenga con sus padres conjunto a las sensaciones de certeza y vínculo que estos puedan transmitir. Esto es fundamental para su vida y se comienza a dar desde el momento de la concepción.

A medida que los niños reciben una amplia gama de experiencias que enriquecen su cerebro y fomentan su aprendizaje, van adquiriendo una serie de competencias que permiten desarrollarse de una forma más adaptativa e integrada.

Esto significa que a medida que el cerebro recibe más estímulos e información, sus capacidades y aptitudes se fortalecen contribuyendo enormemente a la confianza en sí mismo. Todos los niños nacen con una predisposición de habilidades naturales las cuales dependen del ambiente para que estas florezcan y se potencialicen.

Seguramente te preguntarás: ¿Cómo puedo lograr esto? Como primer elemento necesitamos aprender a respetar su ritmo y conocer la forma en la que aprende. Todos somos distintos y funcionamos de diversas formas. Luego, debemos crear un ambiente seguro que sea altamente estimulante para que a través  de eso, logre aprender, explorar y descubrir por sí mismo.

Recordemos que los niños aprenden a través de su cuerpo y los sentidos. Por lo tanto, las actividades y ejercicios que realices con él o ella deben estar en función de esto. Exponerlos a que entren en contacto con otros niños ayuda a generar consciencia, tolerancia y empatía. De esta forma aprenden y se conocen a través del otro, creando lazos afectivos con expresiones, miradas, gestos, sonidos, etc. Los niños comienzan a descubrir que pueden realizar y lograr cosas por sí solos. Esto aporta sentimientos de placer, orgullo, seguridad y satisfacción.

Probablemente te preguntarás: ¿cómo esto ayuda a su autoestima? Esto está 100% relacionado ya que si esto se da en cantidad, calidad y constancia estarás formando un niño con la suficiente confianza en su capacidad de vincularse y sobretodo, con un alto nivel de logros. La autoestima es un aspecto de la personalidad que se construye a partir de las experiencias e interacciones con las personas.

De esta forma, tu hijo o hija tendrá mayor capacidad para autoregularse,  tolerancia a la frustración alta, estará más dispuesto a explorar su ambiente y con disposición a intentar cosas nuevas. También será autosuficiente, independiente y tendrá mayor capacidad para solucionar problemas. Por consiguiente, será asertivo, tendrá habilidades de comunicación y mayor facilidad para hacer amigos.

¡Comienza desde pequeño, verás la diferencia en el futuro!